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Espíritus de revolución

Si te interesa, te emociona y te sientes capaz de sumar fuerza, talento y energía a este elevado proyecto entonces conoce cómo ser parte del gran ejército de felices.

En primer lugar, te corresponde conocer qué es exactamente la Constelación, cuáles son sus objetivos y su praxis. Lee los textos, observa los videos, haz todas las preguntas que quieras y analiza.
En segundo lugar, debes comprender que La Constelación es un medio para alcanzar un fin. Es una propuesta, y su importancia se mide en relación a su capacidad de alcanzar sus objetivos, los cuales, de muchas maneras, muchos queremos.
Así sabrás que todos podemos y debemos aportar de muchas y diversas maneras. El objetivo final es que todos podamos disfrutar de vidas más agradables, felices y llenas de sentido respetando las características y estilos diversos que los individuos y los grupos humanos naturalmente poseen.
Que nos digan que el Perú posee cifras macroeconómicas muy grandes o que el éxito personal se mide por un cartón y cuánta plata tienes en el bolsillo no nos interesa. Nosotros hablamos de la riqueza espiritual de un pueblo, de la seguridad, la salud, la fuerza y la belleza de su gente. Nosotros hablamos de nuestra capacidad de gozar cada día una vida y un mundo afín a nuestros instintos y sensibilidades.
Por lo tanto, si cada uno de nosotros empieza a trabajar por ser cada día una mejor persona, si se esfuerza para ser cada vez mejor en lo que hace, si propone nuevas ideas para que la gente de su familia, su barrio o su país disfrute de mayor bienestar ya hemos comprendido todo.

Luego de conocer y comprender la naturaleza de nuestro proyecto, corresponde armonizar nuestra conducta y práctica diaria en relación a los fines que queremos alcanzar. Esto significa reconocer a nuestros enemigos y enfrentarlos, así como identificar todo lo que nos ayude a conseguir nuestra victoria.
Debemos comenzar por deslindarnos de una vez por todas de la mediocridad, la apatía, la frivolidad, la hipocresía y la enorme capacidad de dar excusas para todo. Esta es una guerra personal, una que seguramente durará toda la vida y nos ofrece la oportunidad de ser victoriosos y mejores cada día.
En segundo lugar, queremos aprender y comprender los profundos significados de los ocho principios de la Constelación y hacerlos parte de nuestro ser y actuar diario. Estos están concebidos para nuestro propio beneficio, para ayudarnos a ser personas sanas, fuertes, justas y equilibradas que son ejemplo vivo de lo que queremos lograr.
Nosotros estamos convencidos de los siguiente: un mundo mejor, un Perú mejor, necesita de mejores personas. Personas que sean en sí mismas un agente de transformación positiva para su entorno, logrando transmitir esa salud y ese equilibrio personal al cuerpo social.

Naturalmente, llega el momento de invertir esfuerzos y compartir momentos junto a las demás personas que vamos disfrutando de la misma aventura. La Constelación es consciente de que la gente chévere suele andar ocupada, sobre todo en esta enfermiza sociedad abrumadora. Por lo tanto, organizamos diversas actividades de distinta índole que nos permiten, por más diversas que sean nuestras agendas, participar en ellas.

Podrás participar de las video conferencias de debates sobre temas diversos pero relaciones al mundo de la vida; de los foros y escritos en la página web, comenta y comparte todo lo que quieras expresar; de las actividades del círculo Nara y celebrar reuniones para conversar, compartir y pasar un buen rato con gente que aprecia y se preocupa por la naturaleza; de las locas intervenciones urbanas del proyecto R.I.S.A.; de los paseos y viajes del Club Fuga; de los encuentros físicos y fiestas estelares; y un gran etcétera.

En este punto nos encontramos a nosotros mismos como agentes de transformación, agentes que contagian buena vibra a su alrededor y son ejemplo vivo de lo que estamos queriendo lograr. Queremos ser el tipo que saluda siempre y a todos con cordialidad y seguridad; el tipo que levanta la voz y actúa ante la injusticia; el tipo que no deja de agradecer y sabe cuándo y cómo ayudar a los demás; el tipo que llega a la fiesta y la alegra; el tipo que no deja que la verguenza, el miedo ni la mediocridad lo frusten e inhiban.

Queremos ser las personas que en cada momento y en cada oportunidad están haciendo realidad el paraíso, nuestro paraíso. Porque a estas alturas ya habremos comprendido que el paraíso no es algo que ocurre después de la muerte, ni como una “recompensa” a quienes hiceron las cosas “buenas” que otros imponen. A estas alturas ya sabemos que el paraíso es nuestro estilo de vida, nuestro bienestar y provecho diario gracias a nuevas prácticas y nuevos significados de la vida y la realidad. Así que no tenemos que esperar que el mundo sea perfecto para transformar con nuestra actitud lo que pasa a nuestro alrededor. Por más pequeño que parezca, cada día influimos positivamente en el mundo.

Ser parte de este gran baile y esta gran aventura va a servirnos de muchas maneras. Una de ellas, de gran importancia, es el mejor conocimiento de nosotros mismos. A partir de esto, del reconocimiento y aceptación de nuestros instintos y vocaciones, tenemos la oportunidad de unir fuerzas con las personas que poseen afinidades, intereses y sueños similares en grupos de teoría y acción especializados.
Estos GTA serán los espacios para producir nuevas y mejores ideas, pero sobre todo para prepararnos a nosotros mismos y ser agentes brillantes y capaces de llevar a cabo los procesos y acciones propuestos.
En la actualidad se producen tantas ideas y nuevos conocimientos como nunca antes. Existen actualmente ideas geniales que podrían realmente lograr un mundo mejor. Sin embargo, lo que falta, sobre todo en nuestro pais, es gente capaz de ejecutar tales ideas del modo apropiado. Esta es la fase transcendental de La Constelación, este es nuestra ambición elevada. Así, los GTA de nuestra gente se ubicarán en los espacios de poder e influencia más importantes de nuestra sociedad a partir de los cuales transformaremos las condiciones materiales y culturales que necesitamos.