La Constelación: una danza de estrellas

Comprender lo que es La Constelación: esto es fundamental para que este proyecto sea exitoso, pues entonces cada miembro sabrá que lo que lleguemos a lograr dependerá de las ideas, las energías y las acciones que proponga, discuta y trabajemos en conjunto.

Como base, La Constelación es un proyecto de cambio social que busca reunir a personas con este mismo interés para aprender, apoyarnos y trabajar juntos; es un proyecto que promueve una visión firme y de largo plazo para intervenir en la sociedad a través un trabajo coordinado en las diferentes esferas del entramado social: la política, la cultura, la economía, la academia, el arte, los deportes, y demás. Para apreciar mejor los detalles que nos distinguen continuaremos por partes.

Un ambiente

La Constelación es un ambiente en el cual, producto de la gente que se reúne, podemos sentirnos más cómodos tal como somos, donde podemos ser más honestos, donde se respira un aire que fomenta las ganas de aprender, de debatir, de comprendernos, de ser nuestra mejor versión, de apoyarnos, de crear y de actuar por mejorar nuestra sociedad. Es un ambiente que crece y se fortalece con la gente, especialmente joven, que participa y contagia sus ganas de superarse, ayudar al resto y disfrutar de este proceso mientras seguimos aprendiendo.

Un método

La Constelación es un método porque propone (y quiere ser ejemplo vivo de esto) que, más allá de una solución definitiva a nuestros problemas, como humanidad necesitamos prácticas y estilos de vida que estén en constante búsqueda, análisis y aprendizaje para ser más fuertes, sabios y ubicar el equilibrio que nos eleva sobre los problemas. Buscamos que las personas se comprometan con ciertos hábitos, ideas y procesos: el aprendizaje constante, el debate, la discusión, la tolerancia; la búsqueda de la verdad, del equilibrio, de la fuerza y el empoderamiento, de la sabiduría; la práctica del apoyo mutuo, la acción, la visión coordina y de largo plazo; la dicha de vivir, la satisfacción como práctica diaria, el valor de la comprensión, y la unidad y el amor por la vida.

Una alianza

La Constelación es una alianza porque como ambiente y como método redunda en una unión sólida y extensa de gente diversa pero comprometida con un propósito que subsana nuestras diferencias y nos motiva a seguir luchando. Somos una alianza porque somos gente compartiendo, aprendiendo, criticándose pero comprendiéndose, apoyándose y construyendo juntos. Esto no significa que todos pensamos igual o seguimos una misma manera de actuar; significa que dentro de nuestra diversidad (la cual fomentamos y valoramos) existe un compromiso a seguir unidos pues nuestro propósito requiere de nuestra fuerza y voluntad conjunta.

Un propósito

La Constelación es un propósito porque lo que nos une y nos motiva es un sueño, una utopía, la cual es un anhelo para el futuro pero también una realidad en el presente. Y nosotros queremos ser ejemplo vivo de esto desde el inicio pues el futuro es solo la extensión y el fortalecimiento de este presente. Nuestro propósito es comprender y enriquecer la existencia: nutrir el mundo de consciencia, de salud, de dicha, de belleza; hacer de la vida una obra de arte donde cada quien pueda llegar a ser su mejor versión y ayude a los demás a conseguirlo; es también alcanzar la comprensión y la unidad de la existencia.

Un plan de largo aliento y dos procesos que se retroalimentan

La Constelación es un plan de largo aliento porque se contempla a través de los años, con retos y etapas en el corto, mediano y largo plazo.

La primera fase consiste en transformarnos personalmente: fortalecernos en todas nuestras dimensiones y estar comprometidos con el proceso de ser nuestra mejor versión. Esto significa conocernos mejor y aceptarnos, saber cuáles son nuestros intereses, vocaciones, instintos, capacidades, habilidades, y trabajar para mejorar en el pleno físico, intelectual y emocional o espiritual. Esto nos permitirá ser agentes fuertes y capaces de comprender y ejecutar las ideas y acciones necesarias para el cambio profundo y sostenible que pretendemos.

La segunda fase consiste en agruparnos en organizaciones más específicas y concretas que intervengan en las diferentes esferas del entramado social. Esto significa formar organizaciones políticas, grupos económicos, artísticos, académicos, deportivos, etcétera que trabajen en coordinación para renovar nuestras mediocres clases dirigentes y transformar las actuales reglas del juego.

La Constelación se podría entender entonces como un vestíbulo donde primero nos juntamos, nos conocemos, debatimos y nos fortalecemos, y luego nos reagrupamos y diversificamos en organizaciones especializadas pero coordinadas que intervengan en la sociedad a través de ideas visionarias, acciones estratégicas y gente preparada, honesta y ejemplar.