Objetivos

¿Qué es lo que nosotros queremos?

1000 paraísos para 1000 jugadores

Además de los ocho principios, dos objetivos refuerzan y completan los diez elementos de unión e impulso que definen nuestro estilo fundamental. La razón es que somos conscientes de las dos dimensiones de nuestra naturaleza: somos personas únicas, pero siempre sociales, siempre en relación a los demás y a nuestro entorno.

Por lo tanto, en el plano personal, nuestro objetivo es intentar hacer de nuestra vida algo tan agradable que si al final nos preguntan “¿Desearías repetir esta vida que has tenido?” nosotros digamos que ¡sí! afirmando la vida. Entendamos la profundidad de este poderoso secreto: alguien podrá tener dinero, fama y poder, pero si al final de sus días responde que no le gustaría repetir su vida es porque esta no le ha gustado. Entendamos entonces que esto es algo muy personal, y requiere una actitud de fuerza y contemplación constante.

En segundo lugar, en el plano social, nuestro objetivo es transformar y optimizar las condiciones materiales y culturales de nuestro entorno, pues estas son absolutamente decisivas: nuestras oportunidades y capacidades de lograr lo que deseamos dependen del entramado social, político, económico y cultural en el que vivamos. Necesitamos ser conscientes de esto y mejorarlo para que sea realmente posible que cada persona puede lograr el primer objetivo que La Constelación plantea.

La mejor manera de conocer a alguien consiste en descubrir eso que realmente desea.

Objetivo primero: Hacer de nuestra vida una obra de arte.

Estrellas danzantes

Inspiración

¨Todo hombre y toda mujer es una estrella¨. El libro de la Ley (Thelema) – Aleister Crowley (1904: 3).

¨Sin música la vida sería un error¨. Crepúsculo de los Ídolos – Nietzsche. (2014: 6)

¨Yo no creería más que en un dios que supiese bailar¨. Así habló Zaratustra – Nietzsche (2014: 90).

¨Yo os digo: es preciso tener todavía caos dentro de sí para poder dar a luz una estrella danzarina. Yo os digo: vosotros tenéis todavía caos dentro de vosotros”. Así habló Zaratustra – Nietzsche (2014: 52).

Una nueva práctica diaria

Nuestra aventura comienza por lograr que cada uno de nosotros dé luz a su propia estrella danzarina. Esto significa comprender que el paraíso es un estilo de vida, una nueva práctica en la que nuevos sentidos de la existencia nos motivan a vivir en plenitud, buscando ser nuestra mejor versión, hacer de nuestra vida una obra de arte.

Para esto debemos trabajar en conocernos mejor a nosotros mismos, y aceptarnos. Queremos elevar nuestra autoestima; queremos abrazar nuestros instintos, nuestras vocaciones, aprovecharlos, explotarlos al máximo y así enriquecer nuestra vida y el mundo. Esta nueva actitud, junto a la práctica de los ocho principios, encaminan nuestra conducta diaria hacia la conquista de este sublime propósito.

Nuestra hermosa ambición consiste en hacer de nosotros gente segura de sí misma, sana, fuerte, contenta, apasionada y talentosa. Así pues, la natural agrupación de semejantes espíritus es lo que da vida a la Constelación.

Visión

Si cada persona comprende y emprende este camino, si decide hacer de su vida una obra de arte y vivir a su máximo potencial, entonces consolidaremos un gran ejército de fuerza, belleza y salud.

Los guerreros de esta alianza, las estrellas de esta constelación, sabremos reconocernos entonces, por decisión y afinidad libre, entre artistas, atletas, científicos, filósofos, servidores públicos, amantes de la naturaleza, entre muchos otros más. Así, este diverso y variado cuerpo de juventud enseñará y transformará con el ejemplo. Seguiremos sin tregua hasta hacer realidad la sociedad y la cultura en las  que queremos vivir, a las cuales nos sintamos orgullosos de pertenecer.

Objetivo segundo: Optimizar las condiciones materiales y culturales de nuestra sociedad.

Relaciones de interdependencia

Todo está conectado. Debemos ser totalmente conscientes de esto. Debemos ser capaces de comprender el poder de la cultura, las relaciones y fuerzas productivas, las instituciones políticas y los poderes fácticos del entramado social en el que vivimos porque estos influyen decisivamente en nuestras vidas.

El lugar en el que nacimos, crecimos y vivimos tiene el poder de alterar no solo lo que pensamos y deseamos, sino que además determina nuestra capacidad para lograrlo. La pobreza, la injusticia, la falta de oportunidades y las voluntades de otras personas perjudican radical y negativamente nuestros estilos de vida y nuestros sueños.

Poder e influencia

Por esto es absolutamente necesario que además de mejorar a nivel personal (enfrentando nuestra mediocridad y nuestra hipocresía sobre todo), transformemos las condiciones materiales y culturales de nuestra sociedad. Entendamos de esto toda la amplitud de los términos: el sistema económico, político e ideológico y todas sus ramificaciones.

Nuestra alianza debe lograr que podamos ser la mejor versión de nosotros mismos, pero esto es un primer paso. Luego debemos ocupar los espacios de poder e influencia más importantes de nuestra sociedad. Por eso nos organizamos en GTA. Estos son grupos de gente altamente preparada y con vocaciones afines que trabajan para producir ideas y estrategias de acción concretas.  De esta manera seremos capaces de realizar los cambios materiales y sociales que necesitamos para que podamos tener oportunidades reales de alcanzar nuestros objetivos.