Hay necesidad de algo

Entonces hay necesidad de algo…

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cuál es la naturaleza del ser humano? ¿Cuál es el lugar que nos corresponde en relación a los otros seres y frente a la tierra? ¿Acaso estas preguntas dejaron de tener sentido? ¿Acaso estas preguntas perdieron su razón de ser?

¿O acaso ya encontramos la respuesta? ¿O de pronto ya dejaron de ser interesantes, de pronto las distracciones y entretenimientos lograron satisfacernos del todo?

Algunas preguntas son más importantes que las mismas respuestas. Hay casos donde el simple ejercicio, el método, la contemplación es necesaria. Hay casos donde la respuestas son como la vida misma, cambiantes, complejas, escurridizas, profundas, temporales, circunstanciales, contextuales… de modo que nunca acabamos porque nosotros mismos cambiamos, mutamos, morimos.

Entonces hay necesidad de algo…

¿Cuáles son nuestros ídolos? ¿Cuáles nuestras ilusiones? ¿Cómo estamos tratando la justicia?¿Cómo atendemos nuestros corazones en sus más íntimas necesidades?
¿Cómo construimos y mantenemos nuestros valores, nuestros principios? Cómo vamos creando nuevas alternativas, nuevas herramientas, nuevas fantasías? ¿Qué tal si construimos sin ver el futuro, sin pensar en las siguientes generaciones de humanos, animales, plantas? Qué tal si nos auto-destruimos?
Entonces hay necesidad de algo…

¿Acaso dando dinero y distracciones se curan las hambres que como humanos nos hincan? ¿Puede el dinero ser un legítimo dueño del mundo, ser la causa principal, el objetivo principal, el paraíso buscado? ¿Debe el dinero ser la energía detrás de cada sueño, de cada gran proyecto?
¿Acaso no se puede vivir de modos distintos, en estilos distintos, llenando de color el mundo, los territorios, los pueblos, las familias y los individuos?
Entonces hay necesidad de algo…

Sobre el bien, sobre el mal… sobre estar por encima de eso. Quizás estemos tan abajo que vivamos atormentándonos a nosotros mismos, o tan aburridos que preferimos despojarnos de todo y ya!, pero terminamos soportando frío, soledad, desorientación, abandono.

¿Qué tal si andamos dividiéndonos desde nosotros a nosotros mismos, si construimos denigrando, abusando, explotando? ¿Qué tal si estamos nosotros mismos creando a los delincuentes, a los fracasados, a los renegados, a los resentidos, a los incomprendidos, a los incendiarios?
Entonces hay necesidad de algo…

¿Cuándo aprenderemos a aprender de los niños, a aprender de nosotros mismos, a buscar la armonía con nuestros instintos, con nuestra naturaleza, frente a nuestras diferencias y desigualdades?
Sobre la jovialidad, la juventud, la energía, la comprensión, la tolerancia, el respeto, la originalidad, el conocimiento, la inocencia… la sabiduría… ¿qué tal si son como libros abiertos de páginas que corren de modo que debemos estar leyendo, buscando, descifrando, descubriendo, luchando?
¿Cómo logramos ir en búsqueda del equilibrio al que la naturaleza misma apunta siempre a pesar de todas las capas que parecen confundirnos?

Entonces hay necesidad de algo… La Occa.

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